Comparto la idea de conmutar penas para todas las personas que cumplan pena de cárcel que estén diagnosticadas con enfermedades terminales, demencia senil o alzheimer, sin hacer ninguna discriminación por tipo de delitos, sean ya delitos de lesa humanidad o delitos comunes. Hasta el más vil de los seres humanos debería morir dignamente. Pero, para no pasar de ingenuo, pregunto: ¿Habría un proyecto de conmutación de penas si no hubiera personas condenadas por crímenes de lesa humanidad?
La tecnología está al servicio y para la comodidad del ser humano, facilita la vida de los empleados y trabajadores, los más viejos o adultos mayores (para que nadie se ofenda), entre los que me incluyo, por cierto, recordarán que de antiguo para marcar el horario de entrada al trabajo se firmaba un libro de asistencia o se pasaba una tarjeta para que la marque el reloj control; recién en la primera década del año dos mil algunas empresas e instituciones incorporaron un reloj control que reconocia la huella dacticar o bien la tarjeta digital . Hoy, al llegar al trabajo para ingresar al sector de las oficinas, en caso que en su trabajo haya cerradura inteligente hay que poner el dedo pulgar en la manilla para abrir la puerta; a los adultos mayores nos pasa que con los años la piel se va gastando y no siempre la manilla reconoce la huella dactilar, clara señal diaria que estamos prontos a jubilar, lo que debemos aceptar con decoro y no comenzar a regañar te...