"¡Pero qué falta de respeto, qué atropello a la razón!” , el mercado nos consume a diario, todo tiene su precio, todo es transable en el mercado y así la vida cada día se nos encarece más. Si hasta el quehacer político se ha vuelto caro, lo comprobó el gobierno cuando el senador Kusanovic anunció que su voto para aprobar la llamada ley de reconstrucción: "va a tener un costo, no es barato, mi voto no va a ser barato, va a costar el doble de lo que le negociaron a los demás. Si es así, si no, no lo van a tener nomás". Un despistado novato estudiante de Derecho se preguntaría, entonces, si aquello podría tipificarse como una forma encubierta de cohecho.
Aunque según se dice Platón estaba por expulsar a los poetas imitativos de su República ideal, en nuestro país los poetas han sido y son propensos a querer gobernar la Nación. Lo intentó fugazmente Vicente Huidobro, aun cuando su madre lo había educado para ser Rey, afortunadamente para la poesía abandonó toda pretensión política y soberano del creacionismo se coronó. Al contrario de Huidobro, Pablo Neruda nunca abandonó ni negó sus aspiraciones políticas, el año 1969 fue proclamado como candidato presidencial del Partido Comunista, candidatura que Neruda después declinó en favor de Salvador Allende. Quien sí consiguió la primera magistratura, fue nuestro anterior gobernante Gabriel Boric; si bien Boric, poeta, poeta, no es, reconoció que durante su adolescencia, y es de imaginar ilustrada bohemia estudiantil revolucionaria, escribió versos que algún día serán publicados. Prueba de ello es que Boric, ya sea en sus intervenciones en el hemiciclo como diputado o bien en sus...