Ante la pregunta sobre la autoría del proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad, lo más probable es que la madre de la creatura fue la IA, y el padre esa figura tan presente en los discursos presidenciales, el escritor fantasma, digamos, un “negro”, pero, para que el mundo woke no me acuse de discriminador y racista, aclaro, de antemano, que el “negro” es literario.
Como infiltrados, topos en jerga policial y de seguridad, hay en todos lados, no sería para nada extraño que el Ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, juegue a dos bandas, para el gobierno y para el bando contrario. Que quede meridianamente claro, no es que nuestro zar de la seguridad, pase la pelota a los bandidos, sino que, tras su disfraz de militante republicano, se escondería un corazón frenteamplista, ahora bien, que a frenteamplistas alguien los considere La Banda de los Chicos Malos de Disney, no me explayó. De otro modo, no se explica por qué el Ministro Arrau, mantuvo en secreto y no le contó a nadie, ni siquiera a los demás partidos de su coalición, el proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad que generó profundas críticas en la oposición, pero también en su sector. Se equivocó, entonces, quien señaló que el actual gobierno es fome, no solo por la espectacularidad que imprimieron al traslado de presos al Complejo Penitenciario La Laguna en Talca,...