El Ministro de Seguridad Publica, Martín Arrau, dijo en una entrevista “Por mí no iría al Congreso”, lo que es como decir “Preferiría no hacerlo”, frase inmortalizada por el personaje de Bartleby del cuento de Herman Melville, “Bartleby, el escribiente”. Es de suponer que alguien le habrá informado al ministro Arrau, que su cargo es político, ejerce una función política y, por más ingeniero que sea, él hace rato optó por ser un político. El ministro Arrau, en tanto político, debe saber entonces que, en las democracias liberales, el Congreso, es el ágora donde políticos cómo él con representantes de la voluntad popular, discuten las leyes y hacen política. Ahora bien, si el ministro Arrau se empeña en seguir los pasos de Bartleby, alguien debiera prevenirlo del final del cuento de Melville.
Un rumor recorre los pasillos del Palacio, que se acrecentó con los últimos resultados de una encuesta, es que la nota de 3,4 que los consultados colocan al rey, tiene muy preocupados a los cortesanos, no saben si esa calificación roja es por carecer de dedos para el piano o porque el monarca les salió más bien porro.