Ir al contenido principal

La carestía de la vida

 "¡Pero qué falta de respeto, qué atropello a la razón!”, el mercado nos consume a diario, todo tiene su precio, todo es transable en el mercado y así la vida cada día se nos encarece más.

Si hasta el quehacer político se ha vuelto caro, lo comprobó el gobierno cuando el senador Kusanovic anunció que su voto para aprobar la llamada ley de reconstrucción: "va a tener un costo, no es barato, mi voto no va a ser barato, va a costar el doble de lo que le negociaron a los demás. Si es así, si no, no lo van a tener nomás".

Un despistado novato estudiante de Derecho se preguntaría, entonces, si aquello podría tipificarse como una forma encubierta de cohecho.

Comentarios