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¿Voy bien, Camilo?

Cuentan que el 8 de enero de 1959, tras el triunfo de la revolución cubana, Fidel Castro, a su llegada a la Habana, hace una pausa en lo que era la alocución de su primer discurso ante el pueblo cubano para preguntar a su lugarteniente: “¿Voy bien, Camilo?”.

-“Vas bien, Fidel”- le contestará, Camilo Cienfuegos, ante una multitud enfervorizada.

La icónica frase refleja lo que fue Camilo Escalona para el Partido Socialista de Chile, porque no hubo conducción ni lineamiento partidario que no se le haya consultado a Escalona.

Fue, sin duda alguna, un hombre fuerte, un político duro de roer, y de tragar, en sentido figurado, por cierto. Fue tanto militante de base como también dirigente, luego parlamentario hasta llegar a presidir la mesa del Senado.

Las sentidas y transversales muestras de pésame por su fallecimiento, como ser los mensajes del expresidente Boric y del Presidente Kast, honran nuestra democracia y enaltecen a nuestra clase política, pero, por sobre todo, dan fe del animal político que Escalona era, un militante puro y sincero, en lo que pureza y sinceridad política sea posible. 

Escalona, deja en su partido un vacío difícil de llenar y, en la sede de calle París 873, una pregunta rondará sin responder: “¿Voy bien, Camilo?”. 


Comentarios

  1. La vida es en la medida de lo posible para una generación, que la siguiente siempre critica. Antes de partir haces tu propio juicio y ese es tu legado.

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