Una de las mayores interrogantes del universo kafkiano es dilucidar qué delito cometió el protagonista de El Proceso, Josef K ¿fue un crimen, simple delito o solo una falta? ¿fue contra las personas, la propiedad, la salud pública o contra el Estado? ¿con dolo o imprudencia? ¿fue por acción u omisión? ¿el delito fue consumado, tentado o frustrado? ¿fue, acaso, autor inmediato, coautor, autor mediato, cómplice o encubridor? ¿Josef K, actuó solo o en grupo o pandilla? Al finalizar la lectura de El Proceso, nadie podrá responder estas preguntas, sucede que el pobre de Josef no cometió delito alguno, aun así, en un absurdo proceso judicial, tuvo un trágico final. Como bien recuerda Zygmunt Bauman en el libro Vivir en Tiempos Turbulentos, conversaciones con Peter Haffner “Alguien -Josef K- está acusado y desea saber por qué está acusado, pero no logra averiguarlo, quiere demostrar su inocencia, pero no sabe de qué, tiene la mejor intención y está decidido, q...
Crónicas, columnas, semblanzas y otras escrituras ideológicamente falsas