Nada grafica más la crisis que atraviesa el socialismo chileno que lo acontecido hoy en el senado durante la votación de la acusación constitucional contra el juez de la Corte de Apelaciones, Antonio Ulloa.
El senador socialista Fidel
Espinoza, se acercó al diputado, también socialista, Daniel Manouchehri, para
encararlo por dichos del diputado, ante lo cual este último le grita a su compañero
de partido: "¡Corrupto!".
Más de alguna vez ambos se deben haber
topado en una de esas actividades partidarias donde se cultiva la fraternidad
socialista, con el puño izquierdo en alto entonando emocionados la estrofa
aquella de la Marsellesa socialista:
"militantes
puros y sinceros
prometamos jamás desertar
reafirmemos la fe socialista,
que es deber sin descanso luchar,
contra el pulpo del imperialismo
que a los pueblos desea atrapar".
Ni puros ni sinceros
ResponderEliminarP'tas que están cambiados los compañeros
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