Más por carácter misántropo que por convicción ideológica, suelo desconfiar de las agrupaciones civiles que apoyan a instituciones armadas, como ser por ejemplo los llamados “Círculos de Amigos de…”. No lo negaré, soy un tipo mal pensado, creo que más que solidaridad sincera con la labor preventiva y represiva, quienes integran estos círculos buscan obtener un beneficio personal, ya sea que no le saquen un parte, obtener un rompefilas para estacionar en un lugar prohibido o tener preferencia en la hora del taco cuando un policía está dirigiendo el tránsito. En tiempos de dictadura militar hubo muchas agrupaciones “Amigos de…”, podían no solo transitar durante el horario de toque de queda, sino también cooperar perrunamente con el aparato de seguridad militar; el ACHA fue tristemente célebre durante aquellos oscuros años, cumplían un rol delator similar a "Los familiares de la Inquisición", aunque hubo otros, que, por cierto, lo hicieron de manera anónima o personal y también ...
Crónicas, columnas, semblanzas y otras escrituras ideológicamente falsas